diario de un corresponsal

así somos

En 1975 muere Franco en la cama y José-María llega a Barcelona con un par de cortos prohibidos bajo el brazo, rueda las primeras manifestaciones de la transición y los grises le machacan la cámara. En París se hace amigo de Cioran y sobrevive comiendo bocadillos de patatas fritas en el barrio latino. El primer sueldo con TVE se lo gana filmando mormones, en Utah, antes de que lo manden a la aldea federal. Bonn era entonces, decía un periodista norteamericano, la mitad de grande que el cementerio de Chicago pero el doble de aburrido. En 1989 cae el Muro de Berlín y a José-María le pilla al lado: “Aquella noche en el Checkpoint-Charly, haciendo directos para TVE, pasé los momentos más hermosos como corresponsal.” Después vendrá el cerco de Sarajevo, el consenso político para nombrarlo director de Canal Sur Televisión… y la corresponsalía de Nueva York. Con Bush llegando a la Casa Blanca y él poniendo la primera piedra de la delegación de TVE en Washington, Madrid decide lanzarlo con paracaídas en Bruselas. Genio y figura, José-María aprovechará la primera ocasión para irse de marcha a Kinshasa, a los bombardeos de Beyrut, a los conflictos étnicos de Haití… en busca de acción y de aventura, aunque a él le gusta decir que no tiene ninguna vocación de corresponsal de guerra. A lo mejor es verdad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: